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	<title><![CDATA[Médicos Hoy: Blog de DRA. ALHELI NAJERA GALLARDO]]></title>
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<pubDate>Sun, 29 Apr 2012 19:30:19 -0500</pubDate>
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<title><![CDATA[Hematocolpos por himen imperforado: errores en su diagnóstico y abordaje]]></title>
<description><![CDATA[<p style="text-align: justify; text-align: center; "><strong><em><br></em></strong></p>
<p style="text-align: justify; ">Las &nbsp;anomal&iacute;as estructurales del aparato reproductor femenino se manifiestan en diferentes momentos cronol&oacute;gicos de la vida, la mayor&iacute;a de las anomal&iacute;as de los genitales externos se manifiestan desde el nacimiento, en tanto que las anomal&iacute;as obstructivas y no obstructivas del aparato reproductor se manifiestan no s&oacute;lo al nacimiento, sino durante la ni&ntilde;ez, la pubertad, durante la menarca, en la adolescencia o en etapas posteriores de la vida</p>
<p style="text-align: justify; ">El himen imperforado es el trastorno estructural m&aacute;s frecuente del sistema de los conductos M&uuml;llerianos, que ocurre en el quinto mes de gestaci&oacute;n</p>
<p style="text-align: justify; ">El himen imperforado es una patolog&iacute;a infrecuente; ocurre aproximadamente en el 0.1% de las reci&eacute;n nacidas. Puede acompa&ntilde;arse de otras malformaciones urogenitales, como agenesia renal.</p>
<p style="text-align: justify; ">Generalmente es asintom&aacute;tico, hasta que en la menarqu&iacute;a se acumula la sangre en los genitales internos. Otra forma de presentaci&oacute;n en reci&eacute;n nacidas o lactantes es la presencia de una masa abdominal.</p>
<p style="text-align: justify; ">&nbsp;La sospecha diagn&oacute;stica se realiza en base al interrogatorio y los estudios de imagen.</p>
<p style="text-align: justify; ">El aparato reproductor deriva embriol&oacute;gicamente del seno &nbsp;urogenital y de los conductos de M&uuml;ller. &nbsp;El seno urogenital da lugar a la formaci&oacute;n del vest&iacute;bulo, del himen y del tercio inferior de vagina; de los conductos de M&uuml;ller derivan los dos tercios superiores de la vagina, el c&eacute;rvix, &nbsp;el &uacute;tero y las trompas. Las anomal&iacute;as del aparato reproductor femenino son resultado de alguno de los siguientes trastornos: agenesia, hipoplasia, fusi&oacute;n vertical (anormalidades de la canalizaci&oacute;n como consecuencia del contacto anormal con el seno urogenital), fusi&oacute;n lateral (duplicaci&oacute;n), o reabsorci&oacute;n (tabiques).</p>
<p style="text-align: justify; ">&nbsp;El himen imperforado se debe a la falta de canalizaci&oacute;n del tejido conjuntivo que conforma el himen, &nbsp;lo que ocasiona que permanezca ocluida la salida de la vagina, debido a la persistencia de una porci&oacute;n de la membrana urogenital que ocurre cuando el mesodermo invade anormalmente esta membrana.</p>
<p style="text-align: justify; ">La frecuencia del himen imperforado var&iacute;a entre 0.5 y 1 en 1,000 casos. Aparece en dos etapas de la vida: en la &eacute;poca neonatal y en la pubertad. Su presentaci&oacute;n suele ser espor&aacute;dica, aunque se han descrito casos de familiares debidos a herencia autos&oacute;mica recesiva.</p>
<p style="text-align: justify; ">Esta malformaci&oacute;n no suele diagnosticarse durante los primeros a&ntilde;os de vida, ya que por lo general no se realiza una exploraci&oacute;n minuciosa de los genitales externos de la reci&eacute;n nacida o de la ni&ntilde;a. Si la malformaci&oacute;n se detecta en ni&ntilde;as peque&ntilde;as se le conoce como hidrocolpos; en ni&ntilde;as p&uacute;beres, criptomenorrea. El modo en que se manifiesta es variable. La asociaci&oacute;n con otras malformaciones es infrecuente.</p>
<p style="text-align: justify; ">La retenci&oacute;n de sangre en el interior de los genitales de las ni&ntilde;as se observa con relativa frecuencia y depende del defecto estructural que la causa y de la cantidad de sangre acumulada. Se puede localizar en la vagina (hematocolpos), en el &uacute;tero (hemat&oacute;metra) o en las trompas de Falopio (hematosalpinx). Cuando se retrasa el diagn&oacute;stico puede producirse menstruaci&oacute;n retr&oacute;grada a trav&eacute;s de la trompa de Falopio (salpingohematometra), en todo el sistema (hematocolpouterosalpingooforectasia) o inclusive puede derramarse &nbsp;a cavidad peritoneal si la tensi&oacute;n intraluminal rebasa ciertos l&iacute;mites, a lo cual se ha dado un importante papel en la g&eacute;nesis de la endometriosis.</p>
<p style="text-align: justify; ">El cuadro cl&iacute;nico del hematocolpos esta dado por alguno o varios de los siguientes trastornos: amenorrea primaria (criptomenorrea), desarrollo p&uacute;beral avanzado, dolor y distensi&oacute;n abdominal, masa palpable a nivel del hipogastrio, prominencia del himen y aumento de la red capilar, cuando en el examen f&iacute;sico se realiza la separaci&oacute;n de los labios menores y al tacto rectal se nota que la vagina ocupada. Se han descrito casos con sintomatolog&iacute;a del aparato genitourinario como disuria recurrente, tenesmo y dolor lumbar.</p>
<p style="text-align: justify; ">El flujo menstrual atrapado, llena en forma primaria la vagina y por comunicaci&oacute;n al &uacute;tero, se manifiesta como una masa abdominal. Si no se diagnostica el problema, la sangre puede, en forma retr&oacute;grada, ocasionar una salpingohematometra o hematosalpinx. Si tiene lugar una retenci&oacute;n urinaria se debe a la compresi&oacute;n de la vejiga y de la uretra. El diagn&oacute;stico tard&iacute;o de esta patolog&iacute;a &ndash;himen imperforado puede ser causa de endometriosis, adenosis vaginal y hemoperitoneo.</p>
<p style="text-align: justify; ">Por sus caracter&iacute;sticas peculiares esta patolog&iacute;a tambi&eacute;n puede causar torsi&oacute;n de los anexos e hidronefrosis.</p>
<p style="text-align: justify; ">El diagn&oacute;stico de himen imperforado se puede realizar in utero en el segundo trimestre del embarazo por medio de una ecograf&iacute;a fetal. El hallazgo de un hidrometrocolpos in &uacute;tero tiene el inter&eacute;s de inducir la b&uacute;squeda de malformaciones renales.</p>
<p style="text-align: justify; ">La ecograf&iacute;a p&eacute;lvica facilita el diagn&oacute;stico preoperatorio correcto de himen imperforado. Este estudio permite la r&aacute;pida comprobaci&oacute;n del diagn&oacute;stico cl&iacute;nico y la exclusi&oacute;n de otras malformaciones genitales. El diagn&oacute;stico temprano se puede realizar explorando a la ni&ntilde;a reci&eacute;n nacida o cuando hay una producci&oacute;n excesiva de moco cervical que al acumularse, se comporta como un hidrocolpos.</p>
<p style="text-align: justify; ">Cuando no se diagn&oacute;stica, por lo general sigue un periodo asintom&aacute;tico hasta la pubertad, cuando se inicia la menarqu&iacute;a y las sucesivas menstruaciones; la sangre comienza a acumularse en la cavidad vaginal y el fen&oacute;meno se conoce como criptomenorrea.</p>
<p style="text-align: justify; ">En el diagn&oacute;stico diferencial, se deben considerar: adherencias labiales, septo vaginal obstructivo o parcialmente obstructivo; quiste vaginal o de ovario, agenesia vaginal (S&iacute;ndrome Mayer-Rokitansky-Kuster-Hauser) con o sin la presencia de &uacute;tero o endometrio funcional; feminizaci&oacute;n testicular; prolapso ureteral, ureterocele, quiste parauretral, rabdomiosarcoma vaginal y retenci&oacute;n vesical.</p>
<p style="text-align: justify; ">El tratamiento de elecci&oacute;n es la plastia del himen: apertura de la membrana himeneal. La t&eacute;cnica quir&uacute;rgica m&aacute;s aceptable es la descrita por Rock, que consiste en efectuar incisiones estrelladas a trav&eacute;s de la membrana himeneal con escisi&oacute;n de los bordes.</p>
<p style="text-align: justify; ">Se han descrito otras t&eacute;cnicas quir&uacute;rgicas como la de Pozz que consiste en incidir el himen y los m&uacute;sculos constrictores a las 5 y 7 horarias de manera radial. Esta t&eacute;cnica tiene la finalidad de agrandar el orificio vaginal.</p>
<p style="text-align: justify; ">La t&eacute;cnica de Graber propone una hemisecci&oacute;n inferior y radiada del himen con secci&oacute;n muscular de los constrictores.</p>
<p style="text-align: justify; ">La t&eacute;cnica de Capraro consiste en una secci&oacute;n himeneal sagital, que proporciona un himen labiado, es la &uacute;nica t&eacute;cnica que conserva la integridad del himen.</p>
<p style="text-align: justify; ">No debe realizarse laparotom&iacute;a exploradora. Por un abordaje del introito vaginal se coloca inicialmente una sonda Foley para vigilar la uretra y no lesionarla al momento de realizar la himenoplastia; posteriormente se drena el contenido de retenci&oacute;n del &uacute;tero y se realiza un aseo exhaustivo. Se vigila a la paciente por 24 horas y se le puede egresar en 48 horas. No deben introducirse aspirador o dilatadores con fines de un aseo exhaustivo. Se prefiere la compresi&oacute;n bimanual.</p>
<p style="text-align: justify; ">Entre las complicaciones del tratamiento se han se&ntilde;alado la formaci&oacute;n de un anillo himeneal con dispareunia y retenci&oacute;n urinaria.</p>
<p style="text-align: justify; ">En el caso de una masa abdominal, la valoraci&oacute;n debe incluir la revisi&oacute;n del introito vaginal. Sin embargo, el ped&iacute;atra no la realiza de manera sistem&aacute;tica en la exploraci&oacute;n inicial ni en consultas subsecuentes, lo que retrasa &nbsp;el diagn&oacute;stico de la patolog&iacute;a del himen a cualquier edad. Adem&aacute;s, se cometen errores en el abordaje diagn&oacute;stico, lo que lleva a realizar laparotom&iacute;as innecesarias.</p>
<p style="text-align: justify; ">Es muy importante el interrogatorio y tener en mente la posibilidad de himen imperforado en ni&ntilde;as reci&eacute;n nacidas cuando acuden al pediatra o al cirujano pediatra, y en adolescentes que muestran vello p&uacute;bico y desarrollo de gl&aacute;ndulas mamarias con amenorrea, en cuyo caso se debe sospechar himen imperforado. Esto debe corroborarse cl&iacute;nicamente y por ultrasonido.</p>
<p style="text-align: justify; ">Se pueden cometer errores muy graves, desde un abordaje abdominal mal indicado, hasta cirug&iacute;as mutilantes por un mal diagn&oacute;stico.</p>
<p style="text-align: justify; "><img style="float: left; border: 0px; " src="http://www.diariolibre.com/showimage.php?id=440585" width="300" height="200" alt="image"></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></description>
<dc:creator>DRA. ALHELI NAJERA GALLARDO</dc:creator>
</item>

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<guid isPermaLink='true'>https://www.medicoshoy.com.mx/pg/blog/ale_34melkihotmail.com/read/2720/apendicitis-durante-el-embarazo</guid>
<pubDate>Sun, 22 Apr 2012 20:12:44 -0500</pubDate>
<link>https://www.medicoshoy.com.mx/pg/blog/ale_34melkihotmail.com/read/2720/apendicitis-durante-el-embarazo</link>
<title><![CDATA[Apendicitis durante el embarazo]]></title>
<description><![CDATA[<p><img style="float: right; border: 0px; " src="http://elreporteespecial.com.ar/wp-content/uploads/2012/02/Apendicitis.jpg" width="300" height="225" alt="image">La apendicitis aguda durante el embarazo constituye la causa m&aacute;s frecuente de abdomen agudo quir&uacute;rgico no obst&eacute;trico, report&aacute;ndose a nivel mundial una incidencia de 0.1 a 1.4 casos por cada 1,000 embarazadas. Algunos estudios en Am&eacute;rica Latina han reportado una incidencia aproximada de 1 por cada 1,200 embarazos.</p>
<p>El diagn&oacute;stico correcto de apendicitis aguda durante la gestaci&oacute;n representa un gran desaf&iacute;o, puesto que los signos y s&iacute;ntomas pueden variar dependiendo del trimestre en el cual se presenta la enfermedad, requiere un alto nivel de sospecha y destreza cl&iacute;nica y no confiar solamente en los signos cl&aacute;sicos y pruebas diagn&oacute;sticas.</p>
<p>La sola condici&oacute;n del embarazo no aumenta el riesgo de padecer apendicitis aguda, incluso hay reportes que sugieren un posible efecto protector del embarazo para padecer esta enfermedad.</p>
<p>Sin embargo, la no sospecha de esta enfermedad, as&iacute; como el retraso en su diagn&oacute;stico, por las modificaciones&nbsp; ﬁsiol&oacute;gicas y anat&oacute;micas presentes durante la gestaci&oacute;n, tales como n&aacute;usea, leucocitosis y desplazamiento progresivo del ap&eacute;ndice hacia una posici&oacute;n m&aacute;s cef&aacute;lica, hacen que este grupo de pacientes est&eacute; expuesto a sufrir un mayor &iacute;ndice de complicaciones, tales como perforaci&oacute;n, infecci&oacute;n y trabajo de parto pret&eacute;rmino y en algunas ocasiones la p&eacute;rdida del embarazo, incluso la muerte materna y fetal.</p>
<p>Durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os a nivel mundial se han redoblado los esfuerzos para reducir la mortalidad maternoperinatal y, aunque, la apendicitis durante el embarazo es poco frecuente sabemos que es una enfermedad&nbsp; que puede complicar su evoluci&oacute;n y que el retraso en su&nbsp; tratamiento se relaciona con un incremento de la morbimortalidad materna y fetal.</p>
<p>Se realiz&oacute; un estudio observacional, retrospectivo, descriptivo, transversal en el que se revisaron los expedientes cl&iacute;nicos de pacientes embarazadas, con diagn&oacute;stico de apendicitis aguda, operadas de apendicetom&iacute;a. En un periodo de 3 a&ntilde;os comprendido del 1 de marzo del 2007 al 28 de febrero de 2010.</p>
<p>Las variables que se analizaron fueron: edad materna, edad gestacional, datos cl&iacute;nicos, tiempo de evoluci&oacute;n, tipo de abordaje quir&uacute;rgico, complicaciones, mortalidad materna y mortalidad fetal.</p>
<p>Se utiliz&oacute; estad&iacute;stica descriptiva, reportando frecuencias y porcentajes.</p>
<p>Se analizaron 24 pacientes embarazadas con diagn&oacute;stico de apendicitis aguda que fueron sometidas a apendicetom&iacute;a. El promedio de edad de las pacientes fue de 24 a&ntilde;os con un rango de 16 a 38 a&ntilde;os.</p>
<p>Durante el periodo de estudio se presentaron un total de 14,593 nacidos vivos por lo que la proporci&oacute;n de embarazadas con apendicitis aguda fue de 0.16%.</p>
<p>Durante el periodo de estudio se operaron 634 mujeres por apendicitis aguda, de las cuales 24 estaban embarazadas lo que representa el 3.7%, para una relaci&oacute;n de embarazadas vs no embarazadas de 1:26.</p>
<p>La edad gestacional tuvo un rango de 5 a 29 semanas con un promedio de 14.6 semanas. Sin embargo, la semana 8 fue la m&aacute;s afectada con cinco casos en total, seguida por la semana 29 con tres casos. El mayor n&uacute;mero de casos se present&oacute; durante el primer trimestre con un total de 13 (54%), cinco casos en el segundo trimestre (21%) y seis casos durante el tercer trimestre (25%).</p>
<p>El tiempo de evoluci&oacute;n vari&oacute; de 12 a 72 horas con un promedio de 37 horas, 11 pacientes presentaron 24 horas de evoluci&oacute;n (46%).</p>
<p>Respecto a los datos cl&iacute;nicos, el dolor abdominal se present&oacute; en el 100% de las pacientes, seguido de n&aacute;usea y v&oacute;mito en 12 pacientes (50%), ﬁebre en 6 pacientes (25%) y ﬁnalmente diarrea en 4 pacientes (16.6%). Los signos apendiculares reportados fueron signo de Mc Burney en 19 pacientes (79%), signo de Von Blumberg en 7 pacientes (29%) y signo de Rovsing en 7 pacientes (29%). S&oacute;lo cinco pacientes presentaron los tres signos antes mencionados (21%).</p>
<p>El tipo de abordaje quir&uacute;rgico m&aacute;s frecuente fue por l&iacute;nea media con 18 casos (75%) y 6 casos fueron abordados mediante incisi&oacute;n de Mc Burney (25%).</p>
<p>Se presentaron complicaciones en nueve pacientes (37%), de las cuales la m&aacute;s frecuente fue la infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica con&nbsp; tres casos&nbsp; (12%), seguidos de seroma en dos casos (8%), p&eacute;rdida del embarazo en dos pacientes (8%), un caso con sepsis abdominal (4%) y un caso m&aacute;s present&oacute; f&iacute;stula cecocut&aacute;nea (4%).</p>
<p>No se present&oacute; mortalidad materna, pero se presentaron dos casos de mortalidad fetal (8%).</p>
<p>El&nbsp; embarazo&nbsp; no&nbsp; aumenta&nbsp; el&nbsp; riesgo&nbsp; de&nbsp; padecer&nbsp; apendicitis aguda. Por la misma raz&oacute;n, la frecuencia de esta enfermedad no var&iacute;a cuando se compara con la poblaci&oacute;n general. Sin embargo, los cambios que el embarazo produce en el organismo de la mujer hacen que la apendicitis aguda adquiera caracter&iacute;sticas peculiares durante este periodo, particularmente durante el tercer trimestre, haciendo variar sus manifestaciones cl&iacute;nicas y diﬁcultando por lo mismo su diagn&oacute;stico y su tratamiento oportuno.</p>
<p>En el presente estudio encontramos una incidencia de 1 por cada 608 embarazos, lo que diﬁere con lo reportado en la literatura, ya que algunos autores reportan una incidencia aproximada de 1 por cada 1,000 embarazos e incluso algunos estudios reportan incidencias de 1 por cada 1,500 embarazos.</p>
<p>Nosotros atribuimos esta mayor incidencia a un mayor n&uacute;mero de embarazos en nuestro medio, en un periodo relativamente corto de tiempo (14,593 embarazos en 3 a&ntilde;os). Por lo que es necesario seguir pendientes del comportamiento de esta enfermedad en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Expres&aacute;ndolo en porcentaje, la proporci&oacute;n de pacientes embarazadas con apendicitis aguda fue de 0.16%, lo cual contrasta con algunos reportes en donde se mencionan porcentajes de 0.05 a 0.07%.</p>
<p>La&nbsp; edad&nbsp; materna&nbsp; promedio&nbsp; en&nbsp; el&nbsp; presente&nbsp; estudio fue de 24 a&ntilde;os, lo cual coincide con lo reportado por la literatura, en donde se reportan promedios de edad de 25 a 28 a&ntilde;os.</p>
<p>La edad gestacional promedio fue de 14.6 semanas. Sin embargo, el trimestre en el que se present&oacute; el mayor n&uacute;mero de casos fue durante el primero, con un total de 13 pacientes que corresponden al 54%, lo cual diﬁere importantemente con lo reportado en la literatura, en donde el segundo trimestre se reporta como el m&aacute;s afectado.</p>
<p>&nbsp;As&iacute; mismo, otros estudios han reportado una mayor afectaci&oacute;n durante el tercer trimestre.</p>
<p>En nuestro estudio el segundo trimestre s&oacute;lo se vio afectado en el 21% de los casos, lo que diﬁere con algunos estudios en los que se reporta un 59% de afectaci&oacute;n durante el segundo trimestre.</p>
<p>El&nbsp; dolor&nbsp; abdominal&nbsp; se&nbsp; present&oacute;&nbsp; en&nbsp; el&nbsp; 100%&nbsp; de&nbsp; las pacientes, seguido por n&aacute;usea y v&oacute;mito, los cuales se presentaron en el 50% de nuestras pacientes, lo cual es muy similar a lo reportado por la literatura.</p>
<p>El signo de Mc Burney se present&oacute; en 19 pacientes (79%), el signo de Von Blumberg se encontr&oacute; en 7 pacientes (29%) al igual que el signo de Rovsing. S&oacute;lo en 5 pacientes (21%) se presentaron los tres signos mencionados, esto es diferente de lo reportado por &Aacute;lvarez et al quien encontr&oacute; en su serie que el signo de Von Blumberg estuvo presente en el 100% de las pacientes.</p>
<p>Nosotros encontramos un tiempo de evoluci&oacute;n de 24 horas en 11 pacientes (46%), 5 pacientes tuvieron un tiempo de 48 horas (21%) y 4 pacientes tuvieron de 72 horas (17%), lo cual es muy similar a lo reportado por algunos autores como G&oacute;mez-Montes quien encontr&oacute; 46% con 24 horas o m&aacute;s y 23% con 48 horas. Sin embargo otros autores reportan un 80% con 24 horas o menos de evoluci&oacute;n, lo cual puede atribuirse al tipo de poblaci&oacute;n que acude a los diferentes hospitales, ya que en las instituciones privadas habitualmente los pacientes acuden a solicitar atenci&oacute;n m&eacute;dica de manera m&aacute;s temprana.</p>
<p>Respecto&nbsp; al&nbsp; tipo&nbsp; de&nbsp; abordaje&nbsp; quir&uacute;rgico,&nbsp; nosotros encontramos dos tipos de abordaje: 18 pacientes con&nbsp; abordaje por l&iacute;nea media (75%) y s&oacute;lo 6 pacientes con abordaje tipo Mc Burney (25%), lo cual diﬁere con lo reportado en la literatura en donde se reporta la incisi&oacute;n de Mc Burney en 54% de los casos y la incisi&oacute;n media s&oacute;lo se realiza en el 23%.</p>
<p>&nbsp;La explicaci&oacute;n que encontramos es la preferencia particular de cada cirujano.</p>
<p>En cuanto a las complicaciones postquir&uacute;rgicas nosotros encontramos que se presentaron en nueve pacientes (37%), de las cuales la m&aacute;s frecuente fue la infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica en tres pacientes (13%), le siguieron otras tales como seroma en dos pacientes (8%). Se present&oacute; una paciente con sepsis abdominal (4%) y una m&aacute;s con f&iacute;stula colocut&aacute;nea (4%).</p>
<p>Respecto a este tipo de complicaciones pr&aacute;cticamente no se&nbsp; reportan en&nbsp; la literatura, ya que la mayor&iacute;a de los estudios enfocan sus reportes a la presencia de complicaciones que repercuten en el embarazo, como es la p&eacute;rdida del producto de la&nbsp; gestaci&oacute;n&nbsp; y&nbsp; la&nbsp; mortalidad&nbsp; materna.</p>
<p>Por lo tanto, podemos concluir que el primer trimestre del embarazo fue el m&aacute;s afectado con un 54%. La complicaci&oacute;n m&aacute;s frecuente fue la infecci&oacute;n de la herida quir&uacute;rgica seguida por la p&eacute;rdida temprana del embarazo con 8%. Finalmente, el 66% de las embarazadas se encuentran en el grupo de edad de 16 a 25 a&ntilde;os y no hubo mor talidad materna a causa de esta enfermedad.</p>
<p>Fuente: medigraphic&nbsp;</p>
<p>Salvador Flores-Ram&iacute;rez, Jos&eacute; Luis Flores-Morales, Adolfo Fuentes-Rivas</p>
]]></description>
<dc:creator>DRA. ALHELI NAJERA GALLARDO</dc:creator>
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